AICM suma tres mil cajones de estacionamiento en Terminal 2 rumbo al Mundial 2026

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) continúa con los ajustes operativos y de infraestructura previstos para enfrentar uno de los periodos de mayor presión logística en su historia reciente. Como parte de su programa de modernización rumbo al Mundial 2026, el aeropuerto puso en operación un nuevo estacionamiento en la Terminal 2, con el que alcanzó una capacidad total de tres mil cajones disponibles en esa zona, una ampliación que busca mejorar el acceso vehicular y reducir cuellos de botella ante el aumento esperado de pasajeros y acompañantes.

La nueva área suma 80 espacios adicionales para vehículos y está ubicada en la planta baja de la glorieta vehicular externa de la Terminal 2, justo en la zona de ingreso para automovilistas. Según informó la administración aeroportuaria, el espacio cuenta con conexión al edificio terminal mediante un pasillo techado e iluminado, además de vigilancia física y monitoreo a través de circuito cerrado de televisión.

Aunque el número de cajones adicionales puede parecer modesto frente al volumen diario de operaciones del AICM, la apertura tiene un peso particular dentro del contexto de remodelación que atraviesa el aeropuerto. Se trata de los primeros nuevos espacios permanentes de estacionamiento construidos en la Terminal 2 desde su inauguración, hace casi dos décadas, en un aeropuerto que durante años ha enfrentado saturación en áreas vehiculares, ascensos y descensos, así como limitaciones estructurales derivadas de su alta demanda operativa.

AICM rumbo al Mundial

La obra forma parte del plan de modernización que el Gobierno federal ha definido como estratégico de cara al Mundial 2026, torneo que México compartirá como sede con Estados Unidos y Canadá y que arrancará el próximo 11 de junio en Ciudad de México con el partido inaugural. El AICM será uno de los principales puntos de entrada y conexión para miles de visitantes nacionales e internacionales, en un escenario donde la presión sobre su infraestructura no solo estará en el aire, sino también en tierra.

Las autoridades estiman la llegada de 5.5 millones de visitantes vinculados al torneo, lo que ha obligado a acelerar intervenciones en terminales, vialidades, operación y servicios aeroportuarios. En ese contexto, el estacionamiento no es solo una obra complementaria: forma parte de una estrategia para ordenar el flujo de pasajeros y acompañantes en una terminal que históricamente ha enfrentado congestionamientos en sus accesos.

La apertura de este nuevo espacio también llega después de meses de ajustes temporales. En marzo, el Grupo Aeroportuario Marina informó la habilitación provisional de un estacionamiento alterno con 650 cajones en la Terminal 2, disponible las 24 horas, como respuesta a la reducción de capacidad provocada por los trabajos de remodelación. Esa medida buscó aliviar parcialmente la presión mientras avanzaban las obras permanentes que ahora comienzan a entrar en operación.

El AICM ha sido una de las infraestructuras prioritarias dentro de la preparación logística rumbo al Mundial. Además de intervenciones estéticas y operativas, el plan contempla mejoras en seguridad, rehabilitación de terminales, adecuaciones en vialidades internas y externas, así como adquisiciones tecnológicas y de equipamiento para fortalecer la capacidad del aeropuerto ante la demanda extraordinaria que implicará el torneo.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó a inicios de año que el programa integral de modernización del aeropuerto contempla una inversión de ocho mil millones de pesos, recursos destinados a reforzar tanto la experiencia del pasajero como aspectos operativos y de seguridad. En un aeropuerto que ha operado históricamente al límite de su capacidad, cada ajuste logístico adquiere relevancia dentro de la preparación para un evento global de esta magnitud.

Para el negocio aeroportuario, la disponibilidad de estacionamiento es también un tema estratégico. Más allá de ser un servicio complementario, se trata de una fuente de ingresos y de un factor que influye directamente en la experiencia del usuario, especialmente en terminales donde la llegada en vehículo particular sigue siendo una de las principales formas de acceso. La saturación de cajones, cierres parciales o falta de orden vehicular pueden generar efectos en cadena que impactan desde la puntualidad hasta la percepción del servicio.

En el caso del AICM, donde la infraestructura convive desde hace años con problemas de saturación y presión operativa, la ampliación de estacionamiento busca también enviar una señal de capacidad de respuesta en vísperas de uno de los eventos internacionales más relevantes que recibirá el país en la próxima década.

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