El Sindicato Nacional de Controladores Aéreos (Sinacta) elevó la presión sobre el gobierno federal al presentar un emplazamiento a huelga ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA), en medio de reclamos por falta de personal, deterioro salarial y condiciones laborales que, aseguran, ya representan un riesgo para la seguridad de las operaciones aéreas en México.
La organización sindical acudió al órgano conciliatorio tras acusar falta de respuesta de las autoridades federales a una serie de demandas relacionadas con contratación de personal, ajustes salariales y reducción de cargas laborales, temas que consideran urgentes en un momento clave para la aviación nacional, especialmente ante el aumento de vuelos previsto con la Copa Mundial FIFA 2026.
Alertan por presión operativa en un año clave para México
El emplazamiento ocurre a pocas semanas del arranque del Mundial 2026, torneo que incrementará la demanda de conectividad aérea en el país, particularmente en ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
En ese contexto, Sinacta advirtió que las condiciones actuales dentro del sistema de control aéreo podrían comprometer la seguridad operativa si no se atienden de manera inmediata.
La dirigencia sindical señaló que la falta de personal ha generado jornadas con alta presión para los controladores, quienes aseguran operar con cargas de trabajo crecientes y sin relevos suficientes.
De acuerdo con el sindicato, actualmente existe un déficit cercano al 50 por ciento en la plantilla laboral. Según su estimación, hoy operan alrededor de mil controladores aéreos, aunque se requerirían al menos 500 más para cubrir adecuadamente la demanda del sistema.
Los trabajadores también denunciaron carencias en recursos básicos y señalaron que, en algunos casos, las condiciones no permiten ni siquiera pausas o relevos oportunos durante la jornada.
Sindicato advierte riesgos en seguridad aérea
Uno de los principales mensajes lanzados por Sinacta durante la movilización fue que el conflicto no se limita a una exigencia salarial, sino que también involucra preocupaciones sobre la seguridad de las operaciones aéreas.
El sindicato sostiene que el incremento en el tráfico aéreo previsto para 2026 podría presionar aún más un sistema que, aseguran, ya enfrenta limitaciones de personal y operación.
Durante la protesta, trabajadores acudieron con pancartas y consignas enfocadas en la seguridad aérea y en la necesidad de fortalecer al sector frente al crecimiento de la demanda.
Reclamos salariales y nuevas cargas económicas
Además del déficit de personal, los controladores denunciaron afectaciones en su ingreso derivadas de ajustes aplicados en años recientes dentro del sector público, así como el impacto de la inflación sobre su poder adquisitivo.
El sindicato también acusó que algunos procesos para mantener vigentes licencias y certificaciones aeronáuticas han trasladado costos adicionales a los propios trabajadores, quienes aseguran que hoy deben cubrir gastos para poder seguir operando.
Estas condiciones, afirmaron, han generado un deterioro en el entorno laboral y una creciente inconformidad dentro del gremio.
Huelga podría mantener operaciones mínimas
Aunque el emplazamiento busca abrir mesas de diálogo con las autoridades antes de llegar a un paro, Sinacta advirtió que si no hay avances podría fijarse una fecha para el estallamiento de huelga.
En caso de concretarse, el sindicato adelantó que mantendría una operación mínima del 30 por ciento, enfocada en vuelos prioritarios como aeronaves de emergencia, ambulancias aéreas y operaciones oficiales.
El conflicto añade presión a la industria aérea mexicana en uno de los años más relevantes para el turismo y la conectividad internacional, mientras crecen las alertas del sector sobre la capacidad operativa del sistema ante el aumento de vuelos que traerá el Mundial 2026.

