Por Cirze Tinajero
Fotos: Sergio Ramírez
Para Hugo César Camou Campoy, las finanzas dejaron de ser hace tiempo una disciplina enfocada únicamente en controlar costos. Como Director de Administración y Finanzas de ISA Corporativo, una de las 500 empresas más importantes de México, su apuesta consiste en utilizar los datos, la inteligencia artificial y la innovación como herramientas para transformar industrias completas. Su liderazgo demuestra que el verdadero valor de un CFO ya no está solo en proteger el negocio, sino en construir el futuro.
Si bien hay directivos que administran empresas y otros que modifican la forma en que una industria entiende su propio negocio. Hugo César Camou Campoy pertenece a este segundo grupo.
Ingeniero de formación, financiero por evolución y estratega por convicción, el Director Financiero ha construido una carrera que desafía los estereotipos tradicionales. En una época en la que muchas compañías aún debaten cómo incorporar la inteligencia artificial, ISA Corporativo ya trabaja en modelos capaces de entender el comportamiento de las audiencias, optimizar operaciones, anticipar escenarios comerciales y transformar la publicidad exterior en una plataforma inteligente basada en datos.
Detrás de esa visión se encuentra un directivo que entiende que el crecimiento empresarial ya no depende únicamente del capital, sino de la capacidad para interpretar información y convertirla en decisiones.
«Siempre tuve mucha curiosidad por la parte tecnológica, por los datos y por todo lo que ocurre detrás de ellos. Cuando llegué al mundo de la administración y las finanzas seguía haciéndome la misma pregunta: ¿cómo aprovechar mejor toda esa información para tomar decisiones? Hace diez años la inteligencia artificial ya existía, pero parecía algo lejano, casi como magia. Hoy forma parte de las conversaciones de todos y eso ha abierto oportunidades enormes para innovar y construir negocios completamente distintos», comparte Hugo César Camou en entrevista.
Su historia profesional ayuda a entender esa perspectiva. Aunque inició su carrera estudiando Ingeniería en Electrónica y desarrollando proyectos de integración tecnológica, pronto descubrió que los negocios representaban un reto igualmente apasionante. Decidió complementar su formación con estudios en administración para comprender cómo funcionaban las organizaciones desde una perspectiva estratégica, sin abandonar nunca su fascinación por la tecnología.
Un CFO que mira hacia adelante
Durante décadas, el director financiero fue visto como el ejecutivo encargado de decir «no». El responsable de cuidar presupuestos, reducir riesgos y contener iniciativas demasiado ambiciosas. Hugo César Camou está lejos de esa visión. Su filosofía parte de una premisa sencilla: una empresa que únicamente protege lo que ya tiene termina perdiendo relevancia.
«Si todo lo hiciéramos pensando únicamente en lo seguro, la innovación desaparecería por completo. Nosotros procuramos abrir la mayor cantidad posible de oportunidades porque entendemos que no todas van a funcionar. Lo importante es permitir que existan muchas ideas, que puedan probarse, equivocarse rápido y aprender. Sabemos que algunas no llegarán a ningún lado, pero también sabemos que una sola puede transformar completamente el negocio. Ese equilibrio entre disciplina financiera y apertura al riesgo es el que buscamos construir todos los días», comenta.
En lugar de convertirse en el guardián que limita proyectos, busca generar las condiciones para que la innovación tenga posibilidades reales de éxito, siempre respaldada por análisis rigurosos y modelos financieros sólidos.
Los datos como ventaja competitiva
Si existe un elemento que atraviesa toda la visión de este directivo es la convicción de que los datos representan el nuevo activo estratégico de las organizaciones. Su aproximación a la inteligencia artificial comienza dentro de la propia operación financiera.
Recientemente el directivo participó en el foro Open Finance 2050, en donde compartió parte de su conocimiento y enseñanzas. Explicó que su primer objetivo fue automatizar procesos que antes requerían horas de trabajo manual para elaborar reportes y diagnósticos corporativos. Después vino un segundo nivel: utilizar modelos predictivos para anticipar comportamientos del negocio.
Hoy la evolución apunta hacia un tercer escalón mucho más sofisticado: la optimización automática de decisiones.
«Ya no se trata solamente de saber qué está ocurriendo dentro de la empresa. Hemos aprendido a predecir lo que probablemente sucederá en los próximos meses.
“Y ahora el siguiente paso consiste en preguntarnos cuál es la mejor decisión posible con esa información. La inteligencia artificial nos ayuda a determinar cuánta capacidad necesitamos, cuántas personas contratar, qué maquinaria utilizar y cómo responder a la estacionalidad del negocio. Todo eso deja de ser intuición para convertirse en decisiones sustentadas por datos”, comenta.
Bajo esta línea, mientras muchas organizaciones siguen utilizando los datos para explicar el pasado, ISA los emplea para construir escenarios futuros y tomar decisiones antes de que ocurran los cambios.
Ese mismo principio ha comenzado a transformar el negocio histórico del grupo, la publicidad exterior. Durante décadas, el éxito de una campaña dependía principalmente del número de personas que podían verla. Hoy esa métrica resulta insuficiente.
La apuesta de ISA consiste en conocer quién observa cada espacio publicitario, cuáles son sus hábitos de consumo, qué rutas recorre diariamente, cuál es su capacidad de compra y cómo integrar toda esa información con plataformas digitales para ofrecer campañas mucho más precisas.
«Queremos dejar atrás un modelo donde alguien elige un espacio porque históricamente parece atractivo. Lo que buscamos es demostrar, con datos, dónde está realmente la audiencia de una marca. No es una decisión basada en percepción, sino en evidencia. Cuando logramos integrar información de movilidad, hábitos de consumo, perfiles demográficos y comportamiento digital, podemos recomendar exactamente dónde una campaña tendrá mayor efectividad. Ese es el futuro de nuestra industria y hacia allá estamos llevando a ISA», dice.
Un financiero que también entiende de turismo
Aunque la publicidad exterior ocupa buena parte de su agenda, Hugo César Camou también ha desarrollado una faceta poco común para un director financiero: dirigir operaciones turísticas.
Como Director General de Seamore, empresa del grupo dedicada al desarrollo de experiencias turísticas, ha participado en proyectos que van desde la adquisición y operación de destinos hasta la creación de nuevos conceptos enfocados en generar valor a largo plazo.
Lejos de considerar ambos sectores como mundos distintos, encuentra enormes similitudes entre ellos.
«El hecho de tener también la responsabilidad de una dirección general me hizo entender mucho mejor cómo funciona una empresa desde todos los ángulos. Si únicamente tuviera la visión del CFO probablemente sería mucho más conservador con los recursos. Pero cuando también te toca desarrollar negocios, entiendes que el valor no se genera haciendo exactamente lo mismo todos los días; también se construye impulsando proyectos nuevos y encontrando oportunidades de crecimiento», señala.
Liderar con propósito
La transformación de ISA también ha sido reconocida por organismos especializados.
Durante la gestión de Camou, el corporativo ha obtenido certificaciones y reconocimientos como Empresa Socialmente Responsable (ESR), Great Place to Work, los premios MEM y, recientemente, Seamore recibió el Premio Nacional de Calidad, un reconocimiento que evalúa de manera integral la gestión organizacional, el liderazgo, la innovación, la cultura, la orientación al cliente y la mejora continua.
Para el directivo, estos distintivos tienen un significado que va mucho más allá del prestigio.
«Los premios son importantes porque representan una validación externa de que estamos haciendo bien las cosas. Pero lo que realmente nos interesa es el diagnóstico que viene detrás. Nos permite saber qué estamos haciendo correctamente, dónde tenemos áreas de oportunidad y cómo seguir mejorando», explica.
El siguiente capítulo de ISA
Mientras muchas compañías apenas comienzan a explorar el potencial de la inteligencia artificial, Hugo César Camou ya piensa en el siguiente paso.
Su visión contempla una ISA más digital, con mayor presencia internacional en América Latina y capaz de integrar tecnología, análisis de datos y creatividad para construir nuevos modelos de negocio sin perder de vista la ética ni la privacidad de las personas.
Más que seguir tendencias, busca anticiparlas. Esa capacidad para combinar la precisión financiera con una mentalidad de innovación permanente explica por qué su liderazgo trasciende la función tradicional de un Director de Administración y Finanzas.
En un entorno donde la transformación tecnológica redefine industrias completas, Hugo César Camou representa a una nueva generación de directivos: líderes que entienden que los números siguen siendo fundamentales, pero que el verdadero crecimiento ocurre cuando las finanzas se ponen al servicio de las ideas, del talento y de una visión capaz de imaginar el futuro antes que los demás.