Alto Perfil número 10

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Hilda Téllez, una apasionada de los Derechos Humanos

De 1995 a 2010 trabajó en esta CDHDF, periodo en el que ocupó diversos cargos, entre ellos directora de Atención y Orientación, adscrita a la Dirección General de Quejas y Orientación.

En 2010, Hilda fue nombrada por unanimidad del Consejo Consultivo del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), como directora general adjunta de Quejas y Reclamaciones, donde impulsó acciones afirmativas por la igualdad, el trato respetuoso a la dignidad y la No Discriminación.

En 2015 se desempeñó como directora de Área de la Primera Visitaduría General de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), espacio donde coordinó el trabajo de investigación de las quejas a trámite atribuidas a la Procuraduría General de la República (PGR), la Comisión Nacional de Seguridad y el Sistema de Salud Federal.

“Tengo casi 30 años trabajando en la defensa de los Derechos Humanos a nivel más institucional. También estuve en la Comisión de Derechos Humanos del entonces Distrito Federal, desde 1995 y de ahí en adelante, he estado en instituciones, trabajando por los Derechos Humanos en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México”, dice Téllez.

La primera parte de su vida laboral estaba relacionada con investigar quejas por violaciones a Derechos Humanos; “mayoritariamente, en aquel tiempo veíamos temas de personas privadas de la libertad, temas de acceso a la justicia, abusos policiales, situaciones relacionadas a la tortura… Después ocupé un cargo como directora de Atención y Orientación y coordinaba al equipo que daba atención a las personas que solicitaban los servicios de la Comisión las 24 horas del día, los 365 días del año. Esa primera parte estuve 15 años ahí en la Comisión, después trabajé casi seis años en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación”, explica Hilda.

Esta mujer dedicada a la justicia en nuestro país también contribuyó a la eliminación de la prueba ENLACE que se aplicaba a todas las escuelas, y consistía en que a la escuela mejor evaluada le daban un incentivo económico, “pero era la misma prueba estandarizada que se aplicaba en las escuelas en entornos urbanos, en la Ciudad de México o en Chiapas. Quienes presentan la queja es una comunidad indígena en Chiapas porque salían con promedios de evaluación bajos y había un incentivo perverso”, explica la abogada.

Posteriormente, Téllez trabajó en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y estuvo a cargo de un equipo que investigaba violaciones graves a los derechos humanos fundamentalmente enfocados al sistema de salud. Ahí veíamos violencia obstétrica, por ejemplo, muerte materna infantil o situaciones graves de salud. 

Después regresó a la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México como titular de la primera Visitaduría, como primera visitadora general; “ahí veíamos todo el bloque de justicia todas las quejas que tenían que ver con los cuerpos de policía, con la Secretaría de Seguridad Pública y con la Fiscalía General de Justicia, en esta parte del proceso de acceso a la justicia en la ciudad. Después de dos años y ocho meses, me invita la actual presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a ser la titular de la Tercera Visitaduría, que es especializada en la protección y defensa de los Derechos Humanos de las personas privadas de la libertad”, cuenta Hilda Téllez.

En esta Visitaduría, se tiene competencia para conocer en asuntos de naturaleza Federal de personas que están en centros federales, pero a nivel de la supervisión penitenciaria. “Aquí supervisamos todas las prisiones del país, tanto federales, estatales como militares.

Muchas de las veces nos traemos casos este conocimiento de quejas individuales; hemos trabajado para hacer cuestiones estructurales, por ejemplo más enfocadas al tema de mujeres y las mujeres en prisión vistas más como mujer con hijos, la mujer en todas las interseccionalidades: jóvenes, indígenas, afrodescendientes, de la población LGBT, adultas mayores, con discapacidad.

Una de las recomendaciones más bonitas que hemos hecho es la recomendación 35 que está enfocada para garantizar y que se reconozca el derecho humano a la salud, a la gestión menstrual digna y poder establecer que de manera obligatoria los insumos de gestión menstrual sean gratuitos en las prisiones”, finaliza Hilda.

Estas son tan solo algunas de las muchas labores que realiza Hilda Téllez en pro de los Derechos Humanos.

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