La segunda edición de Pink Polo México se realizó en el Club de Polo de Tecámac, donde jugadoras nacionales e internacionales participaron en una jornada dedicada exclusivamente al polo femenino, en un torneo que busca fortalecer la presencia de este deporte en Latinoamérica.
El encuentro reunió a deportistas, invitados especiales, representantes de marcas y asistentes que siguieron los partidos en un ambiente donde el deporte ecuestre compartió protagonismo con propuestas de moda y estilo de vida.
Rock Hampton Polo Team fue patrocinador oficial de los uniformes
Durante la competencia, las participantes portaron las playeras oficiales diseñadas y fabricadas por Rock Hampton Polo Team, marca mexicana que participó como patrocinador oficial de prendas en esta edición.
La firma también tuvo presencia relevante por su historial dentro del torneo, luego de que en la edición inaugural su equipo obtuviera el subcampeonato con una alineación conformada por Mariana Beltranena, Mariana Cabañas, Gaby Gómez y Daniela Barreto.
De acuerdo con los organizadores, la colaboración respondió al crecimiento del torneo y a la intención de vincular el deporte con marcas afines al universo del polo.
«Para Rock Hampton Polo Team, el polo no es solo un deporte: es parte del universo de valores que nuestra marca representa. Patrocinar el Pink Polo México es una forma natural de estar presentes donde el diseño, la excelencia y la mujer son protagonistas», compartió la marca.
Un proyecto que busca profesionalizar el polo femenino
Pink Polo es una iniciativa internacional con presencia en Guatemala y Argentina, y con planes de expansión hacia otros mercados de la región. En México, el proyecto fue impulsado por Karina y Mariana Cabañas, quienes promovieron la llegada del formato con el objetivo de abrir más espacios competitivos para mujeres dentro de esta disciplina.
La edición 2026 reunió a jugadoras de distintos perfiles deportivos y consolidó al país como una sede en desarrollo para el polo femenino.
Como parte de las actividades previas al torneo, se realizó un cóctel de bienvenida en Four Seasons Hotel Mexico City, donde participaron jugadoras, organizadoras, invitados especiales y medios de comunicación.
El encuentro sirvió como antesala de la jornada deportiva y permitió presentar oficialmente a algunas de las protagonistas de la competencia.
Además de la actividad en la cancha, Pink Polo México mostró el interés creciente por eventos deportivos que combinan competencia de alto nivel con experiencias sociales y comerciales.
El torneo integró una audiencia compuesta por seguidores del polo, invitados del sector lifestyle y marcas interesadas en conectar con nuevos públicos alrededor del deporte femenil.
Con su segunda edición, Pink Polo México avanzó en su posicionamiento dentro del calendario ecuestre regional y reforzó la conversación sobre la participación de mujeres en disciplinas tradicionalmente asociadas a circuitos cerrados.
