KARENE PADILLA BARRÓN: DIRECTORA DE EVENTOS DE CLUB 51

Con más de una década al frente de la operación de eventos de Club 51, la trayectoria de Karene Padilla Barrón habla de adaptación, escucha activa y lectura emocional del entorno.

Si bien su llegada al club fue una transición natural en su carrera natural, desde entonces, su labor se convirtió en una práctica cotidiana de inteligencia interpersonal. Sin duda, la gestión de eventos en un club privado implica algo más profundo que logística.

“Es interpretar expectativas. El mayor reto que tienes en esta posición es comprender las diferentes personalidades que tienen los socios, manejamos perfiles muy altos y por lo tanto también lo son sus exigencias”, comparte en entrevista.
En ese contexto, el éxito no se mide por una sola celebración bien ejecutada, sino por la permanencia de la confianza.
“Lo difícil es dejarlos contentos para decir sí regreso. Nuestro reto no es que los socios hagan un primer evento, sino que todos los eventos los hagan en el club.

“Y me gusta mucho mi trabajo, lo que hago en el día. Disfruto mucho el trato con la gente, que se vaya contenta con el servicio que le ofrecemos; por decirlo de cierta manera, me gusta cumplirles sus caprichos”, comenta.

 

En paralelo, ha sido testigo de un cambio no tan silencioso en la dinámica social del club y que demuestra el empoderamiento de las mujeres.

“Cuando llegué al club era exclusivo de hombres, y no porque no se permitiera mujeres, sino porque no había. Incluso no era que los socios trajeran a sus esposas.

“Sin embargo, a lo largo de los años es una realidad que se ha considerado más a la mujer en diferentes ámbitos,y eso ha ayudado a que las mujeres crezcan. Así como van desarrollando sus carreras, van ocupando los lugares que les corresponden”, dice.

Esa evolución también se refleja en las decisiones operativas de Club 51, que cuenta con precios especiales para empresarias, emprendedoras y ejecutivas, esto con el fin de atraerlas a este espacio y que puedan hacer crecer su networking.
Sin duda, la experiencia de Karene Padilla Barrón confirma que liderar eventos no es sólo coordinar agendas: es leer contextos, abrir espacios y convertir la hospitalidad en una herramienta de inclusión cotidiana.

“Hoy cada vez más mujeres no sólo ocupan los lugares que les corresponden, sino también puestos de poder”

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