Juan Carlos Gómez Balderas: Director General de Organización Excell

Como especialista en consultoría empresarial y desarrollo organizacional, Juan Carlos Gómez Balderas ha sido testigo de la profunda evolución que ha experimentado este sector a lo largo de las últimas tres décadas. Desde los modelos tradicionales, centrados en diagnósticos y recomendaciones reunidas en informes, hasta las soluciones actuales impulsadas por inteligencia artificial, ha observado cómo la consultoría ha redefinido su propósito, pero sobre todo ha ayudado a emprendedores y directivos a lograr esas metas que parecían imposibles. 

En México es de los pocos especialistas que entiende que su función ya no radica únicamente en señalar el camino, sino en acompañar durante la implementación de la estrategia, convertir las decisiones en resultados concretos y generar transformaciones sostenibles dentro de las organizaciones.

Consultor empresarial, conferencista, autor y especialista en liderazgo, Gómez Balderas es socio fundador y director general de Organización Excell, un grupo empresarial conformado por cinco empresas especializadas en consultoría estratégica, counseling organizacional, desarrollo de liderazgo, headhunting, transformación digital y formación ejecutiva.

Después de trabajar con más de 350 empresas y acompañar a más de un centenar de directores generales, Gómez Balderas identifica errores que siguen repitiéndose entre empresarios y emprendedores. El primero, explica, aparece incluso antes de abrir un negocio: construir empresas basadas en intuiciones y no en investigación de mercado. Muchos emprenden convencidos de que existe una necesidad, pero nunca validan si realmente hay clientes suficientes para sostener el proyecto. A ello se suma otro problema frecuente, quedarse sin recursos antes de alcanzar el punto de equilibrio.

Cuando la consultoría deja de dar consejos y comienza a transformar empresas

Cuando las organizaciones logran crecer, los desafíos cambian. El directivo comienza a aislarse, pierde interlocutores con quienes contrastar ideas y, poco a poco, el directivo influye menos en la transformación de la organización.

«Los directores son las personas más solas del mundo. Conforme avanzan en la escala jerárquica cada vez tienen menos personas con quienes hablar de verdad. Mientras más ojos los observan, menos interlocutores encuentran para contrastar ideas, y ese aislamiento termina afectando la capacidad de construir equipos de alto desempeño. No hay forma de que una empresa salga adelante si no tiene un equipo directivo extraordinario”, comparte Juan Carlos Gómez en entrevista.

Otro obstáculo que encuentra con frecuencia es la dificultad para aprender del fracaso. En muchas organizaciones el error continúa viéndose como un signo de debilidad y no como una oportunidad para mejorar.

«Nos cuesta mucho aceptar el error como parte natural de los negocios. Queremos vernos siempre como perfectos y eso impide aprender. El fracaso tendría que convertirse en una herramienta de desarrollo», señala. 

Hoy, sin embargo, el cambio más profundo no proviene de los modelos de negocio ni de las nuevas generaciones de empresarios, sino de la inteligencia artificial. Gómez Balderas reconoce que esta tecnología está redefiniendo la consultoría como pocas innovaciones lo habían hecho antes.

«La consultoría no va a desaparecer. Se está transformando. Hoy un sistema de inteligencia artificial puede ser infinitamente mejor que un consultor, más apto al investigar, analizar información o generar recomendaciones. Pero donde todavía no puede sustituir al ser humano es en la toma de decisiones, en la implementación de las recomendaciones, en acompañar equipos, cambiar su dinámica y asegurar resultados. Ahí está ahora el énfasis que  la consultoría debe asumir para crear valor y generar ventaja competitiva”.

Por ello, Organización Excell ya incorpora IA para potenciar la capacidad de sus consultores para favorecer la transformación de sus clientes, evaluar el desempeño de estos especialistas, identificar áreas de mejora y generar retroalimentación continua al sistema. Para Gómez Balderas, la tecnología no debe reemplazar a las personas, sino permitir que los consultores dediquen más tiempo a aquello que realmente genera valor: ayudar a transformar organizaciones.

«Los consultores tenemos que abandonar esa práctica cómoda de hacer un diagnóstico y entregar recomendaciones. Hoy el reto es gestionar, hacer que las cosas sucedan, o mejor dicho que se transformen».

Después de más de tres décadas construyendo empresas, formando líderes y desarrollando metodologías, asegura que la siguiente etapa de su carrera ya no está enfocada en abrir nuevos negocios, sino en dejar un legado. Su objetivo es contribuir a formar una nueva generación de consultores latinoamericanos con metodologías propias, adaptadas a la realidad de la región y capaces de competir en un entorno cada vez más desafiante. Pero ante todo, enfatiza que, busca transmitir la pasión de ser consultor, en particular, cuando esta ayuda a convertir en realidad los sueños de sus clientes. 

«Yo no sé qué siente un médico cuando le devuelve la vista a una persona o un arquitecto cuando termina un gran edificio. Pero sí sé lo que siente una maestra cuando un niño aprende a leer por primera vez. Esa expresión de descubrir que ahora puede hacer algo que antes parecía imposible es la misma que veo cuando un director logra resolver un problema que parecía no tener salida”. 

“Esa sensación es la que me mueve todos los días y por eso quiero dedicar esta etapa de mi vida a dejar un legado para las nuevas generaciones de consultores latinoamericanos”, comparte.

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