Redacción Alto Perfil
Los relojes se definen por la relación entre historia e innovación. Más que meros instrumentos, condensa épocas, hitos de diseño y piezas de precisión estética irrepetible. Estos modelos de Willy Breitling destacan por su carácter y peso histórico.
Inspirado en la libertad y velocidad de los sesenta, revive la tradición de la marca. Su caja de oro rojo de 18K resguarda una esfera taquimétrica y subesferas que recuerdan un salpicadero de época. Lo acompaña una correa de piel de becerro negra y el Calibre 01 automático, con 70 horas de reserva.
Esta pieza rinde tributo a las tres generaciones de la firma mediante la función ratrapante, que mide dos tiempos parciales simultáneos. Presenta un diseño vintage, pulsadores rectangulares, esfera bi-compax y fondo de zafiro. Impulsado por el Calibre B15 manual (COSC), destaca por dos innovaciones patentadas.
Evolución de la icónica referencia de 1957, perfecciona el legado marino sin perder su esencia. Integra un bisel cerámico antirayaduras y conserva manecillas tipo flecha y lanza. Su apariencia se equilibra con subesferas contrastantes y el Calibre 01, ofreciendo un acabado apto para la exploración y el entorno ejecutivo.
Se reconoce por su mítica regla de cálculo y reinterpreta la herramienta de aviación de 1952 en un formato contemporáneo. Al omitir el cronógrafo, la carátula gana limpieza y destaca la escala GMT de 24 horas. Su bisel dentado en oro rojo y correa de cocodrilo aseguran el equilibrio entre funcionalidad y sofisticación.