El lujo contemporáneo no solo se mide en estrellas o exclusividad, sino en experiencias que conectan emociones, tiempo y lugar. Este San Valentín, viajar en pareja se convierte en un acto de intimidad consciente. Tres destinos —en México, Estados Unidos y el mundo— destacan por ofrecer romance, sofisticación y memorias que trascienden la fecha.
Holbox, México
Aislada del ritmo acelerado y del turismo masivo, Holbox es un refugio de lujo relajado. Hoteles boutique frente al mar, cenas privadas sobre la arena y atardeceres sin interrupciones convierten a la isla en un destino ideal para parejas que buscan desconexión real. Aquí, el romance se construye desde la calma, la naturaleza y la exclusividad discreta.
Costa Azul, Francia
Desde Mónaco hasta Saint-Tropez, la Costa Azul representa el equilibrio perfecto entre glamour y privacidad. Hoteles icónicos, yates privados y restaurantes frente al Mediterráneo ofrecen un escenario donde el romance se vive con naturalidad y sofisticación. Más que un destino, es una declaración de estilo y disfrute consciente.

Napa Valley, Estados Unidos
Para quienes entienden el amor como una experiencia sensorial, Napa Valley es el escenario perfecto. Viñedos infinitos, hoteles rodeados de naturaleza y cenas maridadas con vinos de renombre mundial crean un ambiente íntimo y sofisticado. Un paseo en globo al amanecer o una degustación privada elevan la celebración a un nivel exclusivo.
