En 2025, la competitividad en México ha dejado de ser una métrica de infraestructura básica para convertirse en una competencia por el Capital Humano. El más reciente informe del Índice de Competitividad Estatal (ICE) revela una sacudida en el tablero nacional. El dinamismo se desplaza hacia el Noroeste y el Bajío, desafiando el histórico dominio del centro del país.
Para los líderes empresariales, este reporte no es solo estadística; es el mapa de riesgo y oportunidad para las inversiones de la próxima década.

El Nuevo Orden del Mercado Laboral
El subíndice de Mercado de Trabajo es el corazón del ICE 2025. Este evalúa la capacidad de los estados para generar empleos formales, salarios competitivos y una fuerza laboral educada. Por primera vez en la historia reciente, vemos una descentralización del talento hacia polos de especialización tecnológica y turística.
Baja California Sur: El Nuevo Referente de Estabilidad
Este estado ha logrado consolidarse en la cima gracias a un ecosistema que equilibra el crecimiento económico con el bienestar social. Para el inversionista, representa un mercado con bajo riesgo operativo debido a sus niveles mínimos de informalidad y una integración laboral femenina que supera el promedio nacional, lo que maximiza la fuerza de trabajo disponible.
- Líder nacional en el subíndice de Mercado de Trabajo.
- Atractivo para el sector servicios y turismo de alta gama por su calidad de vida.
- Alta retención de talento local y captación de nómadas digitales.
Nuevo León: El Motor Industrial y Logístico
Se mantiene como el epicentro de la inversión extranjera y el nearshoring, destacando por una infraestructura empresarial robusta y una mano de obra altamente especializada. Su competitividad radica en la sinergia entre academia e industria, lo que garantiza un flujo constante de capital humano técnico y directivo.
- Salarios promedio más altos del país en el sector manufacturero.
- Niveles de formalidad laboral sobresalientes (7 de cada 10 trabajadores).
- Hub logístico estratégico con conectividad global y clústeres de innovación.
Ciudad de México: El Centro Financiero y Corporativo
Aunque ha cedido el primer puesto en algunos rubros, sigue siendo el nodo indiscutible para servicios financieros, tecnología y sedes corporativas. Su ventaja competitiva es la densidad de talento con educación superior y la infraestructura de servicios, aunque enfrenta retos en costos de vida y saturación de movilidad.
- Mayor concentración de capital humano con posgrado en América Latina.
- Epicentro de la economía del conocimiento y startups tecnológicas.
- Liderazgo en diversificación económica y servicios legales y financieros.
Baja California: La Frontera de la Innovación Formal
El estado fronterizo ha demostrado una resiliencia notable, impulsada por el dinamismo de la industria médica, automotriz y aeroespacial. Se distingue por su capacidad para absorber grandes volúmenes de inversión y transformarlos en empleos formales de largo plazo, reduciendo la vulnerabilidad económica.
- Crecimiento acelerado de empleos registrados ante el IMSS.
- Fuerte integración con las cadenas de valor de California, EE. UU.
- Alta productividad laboral por hora trabajada.
Querétaro: El Bastión de la Competitividad en el Bajío
Querétaro se posiciona como el estado más estable del centro del país, ofreciendo seguridad jurídica y social que atrae a la industria 4.0. Su enfoque en sectores de alto valor agregado, como el aeroespacial y los centros de datos (Data Centers), lo convierte en un destino premium para la capital.
- Líder en innovación y patentes per cápita en la región.
- Sólida paz laboral y colaboración mediante el modelo de Triple Hélice (Gobierno-Academia-Empresa).
- Crecimiento sostenido de la clase media y alto poder adquisitivo.
Implicaciones Estratégicas para el C-Suite
Para la alta dirección, los resultados del ICE 2025 dictan tres acciones inmediatas:
- Auditoría de Ubicación: Si su operación se encuentra en estados con baja competitividad (como el sur del país), es crítico implementar programas propios de capacitación y salud para compensar las deficiencias estructurales del entorno.
- Ajuste de Compensación Total: Los salarios ya no son suficientes. El talento en estados como Querétaro o Nuevo León ahora demanda calidad de vida y flexibilidad, factores que el ICE mide a través de la seguridad y el medio ambiente.
- Aprovechamiento del Talento Femenino: Los estados líderes son aquellos que han integrado a la mujer con éxito. Las empresas que lideren en políticas de inclusión tendrán acceso a un mercado de talento mucho más amplio y productivo.
La competitividad estatal como activo de inversión
El mapa de la prosperidad en México se ha redibujado. Mientras el corredor norte y el bajío se consolidan como potencias industriales, la capacidad de los estados para ofrecer seguridad y formalidad se ha vuelto el diferenciador clave. En 2025, invertir en el estado correcto es tan importante como invertir en la tecnología correcta.
