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MÉXICO REGISTRA EL NIVEL DE SEQUÍA MÁS BAJO EN SEIS AÑOS

Tras años de crisis hídrica que pusieron en jaque al campo y a las grandes metrópolis, México respira. Los datos más recientes del Monitor de Sequía de México confirman que el país registra su nivel más bajo de afectación por falta de lluvias desde 2020, consolidando una recuperación que parecía imposible apenas hace 18 meses.

 
 
 
 

Un Giro de 180 Grados

 

En mayo de 2024, el panorama era desolador: el 76% del territorio nacional sufría algún grado de sequía. La realidad es drásticamente distinta. Con corte a los primeros días de febrero de 2026, solo el 7.4% de la superficie mexicana presenta condiciones de sequía de moderada a excepcional.

 

Esta mejora no es obra de la casualidad, sino de una temporada de lluvias y ciclones durante el segundo semestre de 2025 que superó los promedios históricos. El impacto se refleja directamente en la geografía municipal: más de 2,000 municipios se encuentran hoy completamente libres de estrés hídrico.

 
 
 
 
 
 

El Estado de las Reservas

 

El almacenamiento de las 210 principales presas del país es el termómetro más claro de esta bonanza. Actualmente, el promedio nacional de llenado se sitúa en el 67%, una cifra saludable para la temporada de estiaje.

 
  • Éxito en el Centro: El Sistema Cutzamala, que suministra agua al Valle de México, ha logrado una recuperación sorprendente, operando cerca de su capacidad máxima tras rozar el «día cero» en años anteriores.

  • Abundancia en Hidalgo y el Sur: Estados como Hidalgo reportan niveles globales de almacenamiento superiores al 98%, con varias presas vertiendo excedentes.

     
  • Contraste Crítico: A pesar del optimismo, 44 presas —principalmente en el noroeste y norte— aún registran menos del 50% de su capacidad.

 

 

 

Geopolítica y Cambio Climático

 

A pesar de las buenas noticias, el gobierno mexicano enfrenta una presión externa considerable. El cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 con Estados Unidos se ha vuelto un tema prioritario en la agenda de la presidenta Claudia Sheinbaum, especialmente ante las exigencias de la administración estadounidense para cubrir los volúmenes de agua pendientes del río Bravo.

Además, expertos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) advierten que este alivio es un fenómeno cíclico. La variabilidad climática implica que, aunque hoy las presas estén llenas, la gestión inteligente y el uso responsable del agua siguen siendo la única garantía para evitar una nueva crisis en el futuro cercano.

«Hemos alcanzado el nivel más bajo de sequía en años, pero el cambio climático no se detiene. No podemos permitir que la abundancia de hoy nos haga olvidar las lecciones de la escasez de ayer.»

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