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Los costos de usar la IA en la medicina

Hablar de salud es un tema complejo, tanto en la investigación como en la innovación. Lo mismo sucede al abordar el uso de la inteligencia artificial (IA) para superar límites en la precisión diagnóstica o en las cirugías asistidas.

Sin embargo, lejos de limitarse a esto, esta tecnología está redefiniendo la economía de los sistemas sanitarios, la administración de los recursos financieros y la infraestructura física.

Los beneficios económicos son sustanciales, al existir modelos macroeconómicos que proyectan que una implementación de la IA a escala generaría un ahorro neto anual de entre 200,000 y 360,000 millones de dólares (mdd) tan solo en el sistema médico de Estados Unidos, sin comprometer la calidad ni el acceso a los servicios.

Por si fuera poco, su integración ofrece un triple beneficio: mejores resultados clínicos, una economía más competitiva y una mayor sostenibilidad financiera para los sistemas públicos y privados frente a eventos como el envejecimiento poblacional y la escasez de personal.

Reducir gastos se traduce en mayor eficiencia operativa

A raíz de la automatización de casi el 30% de las tareas administrativas rutinarias que puede lograrse mediante la IA, es posible liberar tiempo valioso para la atención directa del paciente.

Se trata de agilizar procesos como los reclamos de cobro, autorizaciones previas, acreditaciones y el control de calidad. Estas actividades, tan solo en Estados Unidos, supondrían un recorte en costes de hasta 168,000 mdd.

El uso de software de reconocimiento de voz asistido por IA para la transcripción clínica demuestra un impacto económico directo. Por ejemplo, un hospital de Noruega reportó un recorte de aproximadamente 900,000 euros anuales en este rubro.

Esto se debe a que los asistentes de voz y los “escribas de IA” disminuyen considerablemente las horas dedicadas a la redacción de informes posteriores a las consultas.

reducción de costos al usar IA en la medicina

El ahorro también está en diagnósticos y tratamientos

En el caso de los radiólogos que interpretan tomografías computarizadas de tórax, el tiempo de lectura e interpretación se ha reducido hasta un 22.1%.

En programas de mamografía, la IA ha disminuido la carga de trabajo de segundas lecturas en un 88%, lo que minimiza de manera simultánea los falsos positivos en un 57% y los falsos negativos en un 9.4%.

Al evaluar la optimización del presupuesto por procedimiento, se encuentra que el diagnóstico asistido por IA para la detección de pólipos durante las colonoscopías disminuye el costo promedio por procedimiento en un 18.9% en Japón, un 10.9% en Estados Unidos, un 7.6% en Noruega y un 6.9% en Inglaterra.

La reducción de costos también se percibe en la medicina preventiva y en la adherencia terapéutica de enfermedades crónicas. Los programas de manejo de medicamentos apoyados por IA han demostrado disminuciones de presupuesto sustanciales en los costos totales de salud al lograr que los pacientes cumplan con sus tratamientos.

La IA en medicina es una herramienta transformadora que optimiza recursos, libera tiempo valioso para los médicos y mejora la precisión en diagnósticos clave.

Sin embargo, más allá de estas cifras de ahorro y eficiencia, este panorama plantea interrogantes cruciales para el futuro de la atención médica: ¿Cómo afectará esta transición a la relación humana entre médico y paciente? ¿Qué retos éticos, tecnológicos y de capacitación quedan aún por analizar?

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