Lo que comenzó en 2015 como una cena entre amigos con la noble intención de salvar a la humanidad de una inteligencia artificial descontrolada, se ha convertido en enero de 2026 en la batalla legal y ética más grande de la historia de Silicon Valley. La disputa entre Elon Musk y Sam Altman ya no es solo una diferencia de opiniones; es una guerra abierta por el control de la Inteligencia Artificial General (AGI).
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El Juicio del Siglo: 134,000 Millones en Juego
Este mes, un tribunal federal de California ha dado luz verde para que la demanda de Musk contra OpenAI y Microsoft proceda a un juicio con jurado, programado para marzo de 2026.
Musk no solo busca una victoria moral. Sus abogados han cuantificado las ganancias indebidas de OpenAI y Microsoft entre 79,000 y 134,000 millones de dólares. El argumento central es que Musk fue engañado: él donó 38 millones de dólares a una entidad sin fines de lucro bajo la promesa de que la tecnología sería abierta, solo para ver cómo esa inversión se convertía en el cimiento de una corporación que hoy roza una valoración de 500,000 millones de dólares.

Dos Visiones Irreconciliables sobre la Seguridad
La mayor fricción reside en qué significa realmente que una IA sea segura. Los recientes incidentes de enero de 2026, incluyendo un trágico caso de suicidio vinculado al uso prolongado de chatbots, han intensificado este debate.
- La Filosofía de Altman (Alineación Progresiva): OpenAI sostiene que la seguridad se logra mediante filtros estrictos, moderación de contenido y una transición gradual hacia el lucro para financiar las gigantescas necesidades de cómputo. Recientemente, lanzaron el Teen Safety Blueprint, introduciendo modelos de predicción de edad para restringir contenidos a menores.
- La Filosofía de Musk (Búsqueda de la Verdad): Para Elon, los filtros de OpenAI son adoctrinamiento. Él argumenta que una IA segura debe ser máximamente veraz y de código abierto. Musk sostiene que ocultar información o mentir para ser políticamente correcto es lo que realmente vuelve peligrosa a una IA a largo plazo.

El Factor Microsoft y la Estructura de Poder
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El conflicto se ha vuelto trilateral con la inclusión de Microsoft en la demanda. Musk acusa a la empresa de Satya Nadella de haber canibalizado OpenAI, convirtiéndola en una división de facto que prioriza el rendimiento de las acciones sobre la ética global.
Por su parte, OpenAI ha filtrado correos electrónicos de 2017 que sugieren que el propio Musk intentó en su momento tomar el control total de la empresa o fusionarla con Tesla, un argumento que Altman utiliza para presentar a Musk no como un filántropo preocupado, sino como un competidor despechado cuya propia empresa, xAI, busca ganar terreno.