¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES MÁS PREVALENTES EN MUJERES?

Redacción Alto Perfil

Existen enfermedades que afectan exclusivamente a las mujeres —como el cáncer cervical, el cáncer de útero o el cáncer de mama— y otras que, aunque se presentan en ambos sexos, tienen mayor incidencia o un comportamiento distinto en ellas, como las enfermedades cardiovasculares, la depresión, las infecciones urinarias o la osteoporosis.

Además, la salud de las mujeres está atravesada por factores biológicos, de género y por determinantes sociales. Si bien viven más que los hombres, presentan mayor morbilidad y utilizan con más frecuencia los servicios de salud, especialmente en el ámbito reproductivo. A ello se suma un dato alarmante: 1 de cada 3 mujeres puede sufrir violencia física o sexual a lo largo de su vida, un factor que impacta de forma directa en su bienestar físico y mental.

Entre las patologías más relevantes se encuentran las enfermedades cardiovasculares, que constituyen la principal causa de muerte a nivel mundial. Aunque los hombres son hasta 50% más propensos a padecer problemas cardíacos, en mujeres estas enfermedades provocan cerca del 29% de las defunciones en regiones de altos ingresos. Factores como diabetes, tabaquismo, obesidad, colesterol elevado y sedentarismo incrementan el riesgo, pero una alimentación equilibrada y la actividad física regular pueden reducirlo de forma significativa.

 

 

El cáncer de mama es la neoplasia maligna más común en mujeres: 1 de cada 8 lo desarrollará a lo largo de su vida, especialmente después de los 45 años. Sin embargo, detectado en fase localizada, la tasa de supervivencia a cinco años es cercana al 100 %. La edad, antecedentes familiares y mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 son factores de riesgo clave.

Por su parte, el cáncer de cuello uterino se origina en las células del cuello del útero y está estrechamente vinculado al virus del papiloma humano. Aunque más del 90 % de las infecciones se resuelven espontáneamente, la detección oportuna mediante pruebas de tamizaje es esencial para evitar la progresión hacia lesiones malignas.

Las infecciones de vías urinarias son hasta 30 veces más frecuentes en mujeres debido a que su uretra es más corta, lo que facilita la colonización bacteriana. Generalmente se tratan con antibióticos, pero su recurrencia exige vigilancia médica.

En el ámbito de la salud mental, la depresión afecta al 5 % de la población adulta mundial, pero las mujeres tienen el doble de probabilidades de desarrollarla. Si bien las fluctuaciones hormonales influyen, los roles sociales, la sobrecarga de cuidados y las experiencias de violencia también desempeñan un papel determinante.

La osteoporosis, que afecta a más de 200 millones de personas en el mundo, es especialmente prevalente tras la menopausia debido al descenso de estrógenos. Las fracturas de cadera y columna asociadas pueden derivar en discapacidad o incluso muerte prematura. De igual manera, la artritis —inflamación articular crónica— afecta a 1 de cada 4 mujeres y suele manifestarse con mayor severidad que en hombres.

Otras afecciones como los quistes ováricos, la esclerosis múltiple —hasta cuatro veces más frecuente en mujeres— y los trastornos tiroideos, que pueden ser entre cinco y ocho veces más comunes en ellas, completan un panorama que exige atención integral.

La prevención es la herramienta más poderosa. Una visita ginecológica anual permite anticiparse a síntomas, detectar anomalías y recibir orientación personalizada. Reconocer las particularidades de la salud femenina no solo salva vidas, también impulsa una cultura médica más equitativa y consciente de las necesidades específicas de las mujeres.

 

 

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