Redacción Alto Perfil
No es ninguna novedad que el tema de la migración en EEUU atraviesa un endurecimiento sin precedentes. Para las empresas con operaciones binacionales, la volatilidad regulatoria y las estrictas medidas consulares aplicadas —como el fin de exenciones automáticas de entrevistas presenciales, mayores revisiones digitales y la selección por salarios de las visas H-1B— representan un desafío crítico para la continuidad de los negocios.
Ante esta situación, la mejor manera de actuar es cumplir estrictamente las leyes de visado. La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) exige que cualquier cambio en las condiciones de empleo (salario, horario, funciones o lugar de trabajo) se notifique inmediatamente a través de los mecanismos puestos a disposición para eso. No hacerlo resultaría en multas civiles, penales o la pérdida de la visa.
Prevenir antes que revocar una visa
Para mitigar el riesgo de perder los visados, las empresas deben adoptar lineamientos para cada trabajador. Primero que nada, deben pensar bien qué actividades se realizan con la visa; por ejemplo, las B1 y B2 de negocio y turismo son para estancias temporales y actividades comerciales no productivas, como asistir a juntas. Su uso para hacer labores productivas o recibir compensaciones informales es motivo de una cancelación inmediata.
Las autoridades migratorias han ampliado la revisión de redes sociales y perfiles públicos de los solicitantes. Aquí es clave instruir al personal que viaja sobre la consistencia de su información en plataformas digitales. En el caso de la información que se proporciona, esta debe ser totalmente verdadera. Proporcionar cualquier información falsa u ocultar el propósito real del viaje (como nacimientos, empleo o intenciones de asilo) se tipifica como fraude, lo que puede derivar en vetar el acceso futuro al país.
Cada empresa debe diversificar sus estrategias corporativas. Y frente a las trabas de visados temporales, evaluar los programas de residencia por inversión como la visa EB-5 ofrece alternativas viables de movilidad a largo plazo. Aunque también es verdad que el fortalecimiento del nearshoring en México permite mantener las operaciones ágiles y competitivas, blindándolas frente a la inestabilidad fronteriza.