El sector aéreo y financiero suman esfuerzos para que México tenga una acelerada transición energética en la aviación comercial. Aeroméxico y Compartamos Banco crean acuerdos estratégicos centrados en la descarbonización mediante el uso de Combustible Sostenible de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés).
El objetivo es claro: reducir la huella de carbono derivada de cada vuelo de cara al compromiso con la meta de cero emisiones netas para 2050 y la reducción de emisiones asociadas a viajes corporativos.
Esta clase de alianza entre sectores —donde empresas de distintos rubros financian o se comprometen con la compra de SAF para compensar sus emisiones corporativas— sigue muy de cerca el modelo de mercados consolidados en Estados Unidos, Europa y Asia, donde ya se cuenta con este tipo de estrategias corporativas sostenibles.
Durante su ciclo de vida, el SAF puede reducir hasta en un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el combustible fósil. Se trata de un producto creado con materias primas sostenibles como aceite de cocina usado, grasas residuales y desechos orgánicos.