Hay regalos que duran un momento y otros que se convierten en una historia para contar durante años. Para un amante de los autos, pocas cosas se comparan con entrar al corazón de la cultura automotriz mundial, conducir máquinas legendarias o recorrer colecciones imposibles de ver en otro lugar. Estas tres experiencias llevan esa pasión al máximo nivel.
Entrar al universo secreto del Petersen Automotive Museum
En medio de Los Ángeles existe uno de los templos más importantes para cualquier fanático de los autos: el Petersen Automotive Museum. Pero la verdadera joya está debajo del edificio.
Se trata del famoso “Vault”, una colección privada y restringida donde descansan más de 250 vehículos históricos, concept cars, modelos de Hollywood y piezas únicas que rara vez aparecen en exhibiciones públicas.
La experiencia premium incluye recorridos guiados por expertos, acceso detrás de cámaras a talleres de restauración y la posibilidad de ver desde clásicos presidenciales hasta autos utilizados en películas icónicas. Algunos tours especiales incluyen experiencias privadas y memorabilia exclusiva.
Vivir Ferrari desde dentro en Maranello

Pocas marcas despiertan tanta emoción como Ferrari. Y visitar Maranello es entrar directamente al lugar donde nació el mito.
Las experiencias VIP permiten recorrer el museo Ferrari con acceso prioritario, conducir un Ferrari real por las calles italianas y complementar el viaje con simuladores de Fórmula 1, visitas privadas y gastronomía local.
Algunos paquetes incluso incluyen hospedaje de lujo, visitas a la fábrica y recorridos por el famoso Motor Valley italiano, donde también se encuentran Lamborghini y Maserati.

Manejar un auténtico Fórmula 1
Para muchos amantes de los autos, existe una fantasía definitiva: conducir un Fórmula 1 real. Y en Francia, eso puede hacerse realidad.
La experiencia de LRS Formula en Magny-Cours permite pilotar monoplazas históricos de Fórmula 1 en uno de los circuitos más emblemáticos del automovilismo europeo. Entre los modelos disponibles aparecen autos como el Prost AP04 o el Benetton B198, máquinas capaces de superar los 600 caballos de fuerza.
Lo más impresionante es que no se necesita experiencia profesional previa. Los participantes reciben entrenamiento, sesiones en Formula Renault y acompañamiento técnico antes de salir a pista.
También existen versiones más accesibles, como vueltas rápidas en un Fórmula 1 triplaza acompañado de un piloto profesional, ideal para quienes quieren sentir la velocidad extrema sin necesidad de conducir.
